Misión y Visión
A partir de una concepción de hombre fundamentalmente humanista y cristiana, la formación del Profesor de Educación Física que se postula tiene como objetivo desarrollar conocimientos científicos, habilidades intelectuales y motoras, valores y actitudes que permitan ejercer el liderazgo pedagógico a diversos grupos, a través de las múltiples manifestaciones educativo-físicas de nuestra cultura.
Misión
A luz del marco valórico humanista cristiano de la Universidad, la Esuela de Educación Física tiene por misión la formación de profesores y graduados en la disciplina, como también el cultivo del saber científico, técnico y artístico de la motricidad humana. Asimismo, se aboca a la comunicación de la cultura educativo física en la sociedad.
Visión
La Escuela de Educación Física de la Universidad Católica de Valparaíso será una Unidad Académica desarrollada profesional y académicamente a nivel de excelencia en el ámbito de la motricidad humana, con énfasis en la Pedagogía de la Educación Física innovadora y con sentido de anticipación y compromiso social, capaz de atender a la diversidad de grupos etarios y ámbitos socioculturales conforme avanza la disciplina.
La Escuela de Educación Física organiza su quehacer académico a través de áreas específicas como las Ciencias Básicas que fundamentan la disciplina y las ciencias aplicadas a la Educación, el Deporte, la Recreación y la Educación Física.
Perfil Profesional
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso tiene por misión la formación integral del futuro profesional a través de una cosmovisión cristiana, bajo las influencias de Cristo y su iglesia. Es heredera de la visión cristiana de la cultura, es decir, patrimonio de sabiduría del pasado, de valores y verdad transmitida, que se renueva en el presente, y que el mismo ha de recibir respetuosa y críticamente en una labor de asimilación creadora y de investigación renovadora para entregar a las generaciones futuras.
En consecuencia, esta Universidad concibe al hombre como un ser creado a imagen de Dios; en ella, la humanidad resucitada del Señor es modelo y arquetipo de todo humanismo cristiano. La presencia del Verbo creador e iluminador en la vida universitaria de la institución, constituye la preparación evangélica y ordena todo el quehacer académico según un mensaje de salvación.
Sin embargo, como se expresa en los Estatutos de esta casa de estudios, La Universidad requiere el cumplimiento de su misión, fundamentalmente, el testimonio de la fe de sus académicos y de sus demás miembros, pero no excluye de su seno a quienes no participan de la fe de la iglesia. Con todo, la catolicidad institucional de ella, exige de los miembros que estén en esta situación, una actitud de respeto y apertura hacia los principios que informa la iglesia. Quienes combatieren esos principios, no pueden formar parte de esta Universidad.
En la perspectiva del humanismo cristiano, el ser humano es reconocido en toda su dignidad y en su compleja unidad trascendente; es el centro privilegiado de la creación y el único capaz de ser sujeto consciente de su existencia y de los actos colectivos de toda humanidad. Por el hecho de ser hijos de Dios, los hombres son iguales en dignidad, derechos y deberes; en el ejercicio de su libertad creadora, en la integridad psicológica y moral, y en el pleno desarrollo de sus potenciales individuales, que se proyectan hacia Dios, hacia los hombres, hacia la naturaleza.
La Escuela de Educación Física fundamenta la formación de profesores en esta concepción integral del hombre como persona, capaz de integrarse y transformar la sociedad a través de la docencia, la investigación, la extensión y la cooperación técnica; misión que se sustenta en:
-La realidad unitaria de la persona: corporalidad y espiritualidad, manifestaciones de una misma esencia, cuya potenciación requiere de la voluntad de ser, de la conciencia de sí mismo, que hace emerger la energía creadora de la autonomía y de propósitos éticos orientados hacia el bien y la belleza.
-La Libertad: consustancial al hombre, condición inherente a la vida que permite crecer interiormente, alcanzar el sentido de las cosas y la búsqueda objetiva de la verdad; asumir la propia identidad es, en definitiva, ejercer la voluntad de elegir frente a lo valórico, de modo de dar testimonio de si mismo de manera responsable.
-El Amor: forma de interaccionar entre los hombres de manera fraterna, profunda, sincera y espontánea; que cobra sentido sólo en la medida en que se brinda a los demás, para generar creencia, fe y compromiso con el proyecto personal y social que se aspira completar. En este contexto, la perceptibilidad de la esencia integral del hombre conlleva el encuentro con la propia identidad de la interrelación con sus semejantes.
La escuela asume su identidad al concebir a la Educación Física, el Deporte y la Recreación, como disciplinas centradas en el ser del hombre, cuyas actividades se sistematizan en vista de la intención del perfeccionamiento desde el movimiento. Se aspira con ello, a través de la docencia concebida bajo un enfoque curricular humanista, la formación de un pedagogo consciente de sí mismo y de su rol protagónico en la sociedad, capaz de actuar en forma crítica y creativa para optimizar la Educación Física hacia mejores perspectivas de desarrollo educacional permanente.
La investigación abre las puertas del devenir académico; su ausencia, lo aniquila y finalmente lo hace desaparecer; por lo tanto, es parte fundamental de la tarea docente de la Escuela. La investigación debe orientarse hacia los problemas propios del quehacer académico, como también debe el particular punto de vista disciplinario, interacciones con otras ciencias que se cultivan en la Universidad, y con otras instituciones.
A través de la extensión, la Escuela de Educación Física está destinada a transmitir la cultura educativo-física a toda la sociedad, y en especial a quienes más la necesitan. Por esta razón, la extensión deberá estar animada por un recto sentido de la conciencia social, poniendo al servicio de otros organismos intermedios de la sociedad, la disciplina que cultiva para su difusión práctica. Le corresponderá, así mismo, un rol significativo en el proceso de retroalimentación hacia la tarea docente de la unidad.
La cooperación técnica se perfila como un desafío de proyección académica, profesional y cultural; por un lado desde la Universidad como servicio a la sociedad; y por otro lado, como una demanda de la sociedad frente a los requerimientos en el ámbito de desarrollo profesional y en lo concerniente al desarrollo comunitario.
Perfil Profesional para la Formación Inicial del Profesor de Educación Física
El perfil profesional que se postula parte de una concepción del hombre fundamentalmente humanista y cristiana, comprometida con la voluntad de autorrealización personal y con la comunidad de la cual el hombre forma parte, de modo tal que dicho compromiso se da a partir de la propia conciencia y responsabilidad, en un marco de respeto y servicio a lo propiamente humano.
En este sentido, la sociedad y su particular forma de sentir, pensar y existir que posee en su dinámica cotidiana, constituye elementos fundamentales para la definición de lo que debe ser un profesional de la Educación Física dentro de nuestra cultura. Así también, lo son aquellos elementos que conforman la cultura universal, especialmente en lo atingente a los avances científicos y tecnológicos que inciden directamente en la eficiencia profesional, aspecto cualitativo de carácter esencial a toda persona a la cual la sociedad ha entregado una certificación que lo acredita para desempeñarse, dentro de ella, en un determinado campo del saber.
En virtud de lo anterior, no basta un profesional eficiente y racional, sino que también ha de ser crítico en el sentido de fundamentar lo que postula, a la vez que creativo al posicionar alternativas de solución; reflexivo en su capacidad autocrítica; y ético, en el sentido de ser testimonio de un conjunto de valores y actitudes propiamente cristianas.
Así, entendemos el perfil profesional como el conjunto de valores, actitudes, conocimientos, habilidades intelectuales y motoras que dicen relación con el ser, el saber y el hacer profesional, que debiera demostrar un estudiante en su formación inicial como profesor de Educación Física. Ellos implican, entonces, no sólo la formación en la especialidad, sino que junto a esto, la definición de ejes de formación personal y profesional, para la administración del proceso de enseñanza-aprendizaje a nivel tanto micro como macro, para la comunicación y las relaciones interpersonales. En su centro, se enfatiza la búsqueda permanente de aprender a aprender.
